Negocios: Perder o Ganar

Por: Armando Chavarro  –  Escritor-Humanista – Conferencista y Coach Familiar, Social y Empresarial

….Es muy frecuente escuchar que una empresa que en algún momento fue próspera y productiva, se ve empequeñecida, reducida en su cobertura y en su capacidad de producción. Grandes empresas de repente se ven disminuidas de manera tan notoria, tan dramática que casi no se puede creer.

Un negocio es lo que la palabra misma indica, una transacción, acuerdo o intercambio de lo cual queda una ganancia; para que sea un negocio, debe definitivamente haber una ganancia. De lo contrario no es negocio.

En la mayoría de los casos esto se atribuye a cosas como las tendencias del mercado, la competencia o, la difícil situación del país. En realidad, aunque esto puede incidir de alguna manera, no son las causas reales de su reducción.

En los negocios, ¿Perder? o ¿Ganar?

Lo que si es real es la falta de pericia administrativa. La incapacidad para desarrollar procesos de crecimiento y expansión sostenibles por medio de los cuales una condición de funcionamiento tan pródiga pueda mantenerse, evitando el desplome o la indeseable realidad de una quiebra y cierre de una compañía.

En contraposición a esto vemos hoy en día en el país, muchas empresas y empresarios cuyo crecimiento es para algunos, verdaderamente admirable.

Es estos casos la razón es sencilla de deducir. Sus directivos o gerentes poseen un entrenamiento dirigido hacia la expansión y el éxito. Son personas que saben lo que hay que hacer para crecer y sencillamente lo están haciendo.

Cualquier empresa o negocio que pudiera estar experimentando reducción, cualquier compañía cuyas estadísticas de producción y rendimiento se estén viendo disminuidas, puede ser restablecida y puede reencausarse hacia horizontes de progreso.

Tomar a tiempo una decisión de restauración o rehabilitación empresarial, cuando aún hay algún nivel de sostenimiento, es mejor que sentarse a mirar cómo se derrumban los sueños, como se van desplomando todos los esfuerzos y sacrificios o, en todo caso, quedarse observando el pasado con nostalgia por lo que se tuvo y se está perdiendo o, se ha perdido.

Desde luego es un asunto de poder aceptar que algo no se ha hecho bien y reconocer la tendencia de fracaso, a tiempo. Seguido a esto buscar una ayuda pertinente antes de caer en el caos financiero y la depresión económica por la terquedad de creer que lo sabe todo y que a su propio criterio ya no hay nada por hacer. Recuerde que un empresario, gerente o administrador no tiene por qué saberlo todo y, no está mal lo que se hace sino lo que se deja de hacer, por falta de conocimiento.

e-mail: consultor@armandochavarro.com

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