Un mejor mañana

En su deseo de cambiar la condición de vida, muchas personas se aferran a la idea de que “mañana será mejor”, “mañana será un buen día”, “hay que pensar en el mañana”, etc., etc.

Sin embargo, esa tendencia de pensar en el mañana y tratar de luchar o corregir las desilusiones, decepciones, frustraciones o fracasos del pasado, hace que las personas pierdan el norte y conviertan el presente en un limbo continuo en un remolino de intentos fallidos que difícilmente le conducirán a algún lugar.

Si bien es cierto que las experiencias ingratas del día a día quedan en la memoria mientras haya vida, éstas no deben consumir el tiempo del presente. Lo ingrato de la vida en cualquiera de las etapas vividas, debe ser parte del conocimiento y la gente debe de manera clara y precisa, identificarlas y no cometerlas más.

Así mismo está comprobado que, el hecho de permanecer atado al pasado, impide el desarrollo y crecimiento de las personas, por ocluir o anular la capacidad creativa y constructiva de el ahora. El ahora es el único tiempo real que tenemos, el ahora es lo único que es real y aún así es efímero. Sin embargo, solo haciendo las cosas que nos puedan llevar a un mejor mañana, en el ahora, es como esa posibilidad podrá existir.

El mañana, o el futuro es una posibilidad, una ilusión, una esperanza que nos motiva a crear, que nos impulsa a pensar en el bienestar personal, de nuestros hijos, de nuestra familia y en todo caso de la sociedad.

Pero, si quieres, en aras de esa esperanza de vida futura, mostrar tus frutos de éxito y abundancia, debes hoy pensar y actuar conforme a esos ideales. Debes hacer las cosas y si te equivocas, corrígelas y sigue haciéndolas, siempre de la mejor manera, bajo los principios de la integridad, la honestidad y la ética.

Construye hoy por el camino de la corrección para que mañana, en un momento de tu presente continuo, mires hacia atrás y puedas ver, junto con tu familia, aquello que has logrado; para que puedas mostrarle a tus hijos tu obra, para que puedas tener la satisfacción de saber que has estado ayudando a estructurar en la medida de tus habilidades y posibilidades, senderos de bienestar personal, familiar y social. Que puedas mirar al pasado sin nostalgia, dolor ni sufrimiento sino que, viviendo en el ahora, puedas llegar al mañana que te sea permitido, viviendo un presente en armonía y prosperidad continuas.

Deja entonces que las experiencias del pasado solo sean eso… fortalece tu carácter y la motivación del pensar, hacer y tener, ¡ ahora ¡.

Después de leer este artículo, ya es pasado. Espero que tomes su contenido y lo apliques en tu presente continuo y, si es posible, te deseo un futuro exitoso.

 

Contacto con el Autor:  Por: Armando Chavarro /  Escritor-Humanista –  Conferencista y Coach Familiar,   Social y Empresarial.   e-mail: consultor@armandochavarro.com

 

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